Son muchos los estudios y opiniones que se están dando al respecto de las criptomonedas y el
precio de la luz, y si en un futuro estas podrían influir en la subida de precio de la electricidad.
Queda claro que los que minan monedas digitales consumen mucha energía en ello y su factura
crece, ¿pero realmente estas monedas electrónicas pueden afectar a que las compañías eléctricas
suban el precio de a luz?


Bitcoin y el aumento de la factura de la luz de los mineros de criptomonedas


Con respecto al bitcoin, un análisis del Centro de Finanzas Alternativas de la Universidad de
Cambridge asegura que si fuera un país consumiría más electricidad anual que muchos países como Suiza, Finlandia o Argentina. Esto se debe a que el proceso de minar la criptomoneda consume mucha energía.


La minería de bitcoins usa alrededor de 137 TWh de electricidad anual, más que muchos países. Un
investigador del CCAP, Michel Rauchs, asegura que conforme sube el precio del bitcoin también lo
hace el consumo eléctrico. Esto se debe a su diseño y no cabe pensar que cambie, a menos que baje mucho el precio del bitcoin.

Las máquinas dedicadas a "minar" bitcoins y otras criptomonedas consisten en ordenadores
especializados que se conectan a la red de criptodivisas. Verifican las transacciones realizadas por
los que envían o reciben la divisa, lo que supone resolver acertijos matemáticos complejos. A cambio de eso, reciben pequeñas cantidades de esta cibermoneda.


Los mineros conectan varios ordenadores especializados a la red para aumentar las posibilidades de conseguir más bitcoin. Al trabajar noche y día, su consumo energético es alto, lo que supone que a los mineros sí les sube la factura de la luz, por lo que tienen que valorar si les compensa la
recompensa. 
Esto hace que muchos mineros de criptodivisas dediquen parte de sus esfuerzos a buscar
electricidad barata y nuevas fuentes de energía para minar monedas virtuales reduciendo su factura
de la luz.
Caso Irán y sus apagones de luz

Hace unos meses, cuando Irán sufría apagones de luz a nivel nacional se culpó a las granjas de bitcoin, ya que estaban teniendo problemas para dar abasto a los habitantes conectados en la red, la cual por su parte está subvencionada por el Estado.
Al ser uno de los lugares con la electricidad más barata en todo el mundo, cada vez se instalaron
más granjas de minado de criptodivisas. Las granjas ilegales tuvieron la oportunidad de legalizarse a cambio de una tarifa algo mayor que la población en general, pero siguió habiendo granjas ilegales que podrían ser las que daban lugar a cortes eléctricos. Sin embargo, la factura de la luz no afectó a los ciudadanos en general.


La importancia de cómo se genera la electricidad consumida

Aunque el consumo eléctrico es importante, se debe valorar cómo se genera la electricidad, ya que
hay casos en China en que se aprovecha la energía hidroeléctrica excedente en las represas que se
acabaría perdiendo de otras formas. Por eso cada vez se recurre más a la minería en ciertas
provincias chinas.
Algunos mineros también usan el metano quemado o descargado para generar la electricidad que
necesitan sus ordenadores. Estos son algunos casos de cómo la electricidad consumida, en
ocasiones se puede convertir en una forma de aprovechar lo que de otra forma sería desperdiciado,
lo que es un aspecto a tener en cuenta.


¿Se acerca el fin del bitcoin?
Hay quien dice que el bitcoin se acabará en unos años, ya que el sistema se ha diseñado para que los acertijos matemáticos que se resuelven lleguen a su fin. Parece que el proceso esté completado
cerca del 90 %, lo que hace cada vez más complicado seguir minando.
Sin embargo, otras fuentes consideran que el bitcoin no solo no se acabará, sino que evolucionará,
porque puede tener muchas aplicaciones, como el hecho de convertirse más eficiente, reducir su
contaminación o explorar nuevas vías sobre su uso.


Coste energético de minar bitcoins y subida del precio de la luz


El coste energético de minar bitcoins es muy alto, aunque no se pueda cifrar con exactitud, pese al
análisis antes mencionado. Sin embargo, representan cerca del 0,63 % de la demanda eléctrica de
todo el planeta y cabe pensar que cuanto más se incremente la demanda eléctrica, más aumentarán los precios de la electricidad en mercados mayoristas.


Habiendo una mayor demanda eléctrica, se crea un mayor hueco térmico para que las centrales
contaminantes hagan que los precios sean más caros en los mercados eléctricos, lo que podría dar
lugar a una factura más cara para el resto de consumidores de electricidad.


Esto no es una realidad en la actualidad, o al menos no ahora. La subida del precio de la luz no se
debe actualmente a las criptodivisas, sino a otros factores que inicialmente no tendrían que ver con
eso. 
No sabemos qué sucederá si la tendencia sigue siendo al alza y el consumo se incrementa tanto que podría afectar al precio de la factura de la luz para los consumidores en general. Es algo que aún queda por descubrir, aunque no parece demasiado probable.

Nuestro CEO, Sergio Ferrer, cuenta en este vídeo el consumo eléctrico que tienen las criptomonedas

 


Otras criptomonedas más allá del bitcoin


El bitcoin adquiere cada vez más popularidad, por lo que esta tendencia parece ser que iría al alza.
Pero ya no se trata solo del bitcoin, sino de muchas otras criptodivisas existentes o que están
surgiendo.


Aun así, hay que tener en cuenta que el etherum, otra criptomoneda en auge, consume mucho menos que el bitcoin, aunque su seguridad también es menor y su precio también lo es. Sin embargo, el hecho de que existan otras cibermonedas permite que los inversores puedan diversificar sus inversiones en otros activos que no consuman tanta energía.


Las demás criptomonedas cabe pensar que consumen mucha menor energía, ya que su precio es
mucho más bajo, por lo que mientras no se incremente su precio o sigan creciendo en número, no
influirían demasiado en la factura de la luz. No sabemos lo que sucedería si su precio subiera tanto o más que BTC.

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